Laura Rubio: “Si le voy a dedicar ocho horas al día el resto de mi vida, quiero que sea a algo que me apasione”

De psicóloga a diseñadora de interiores. De Londres a Llanes. De trabajadora por cuenta ajena a autónoma. Tres grandes transiciones que Laura Rubio ha recorrido con el fin de encontrar su sitio y su pasión. Todo ello, en medio de la profunda crisis económica y social que asola a España y que se ha cebado con especial fiereza con la población joven.

Tras licenciarse en psicología en Oviedo, se marchó a Londres para trabajar en una comunidad terapéutica para personas con esquizofrenia y otras enfermedades mentales. Pese a que era exactamente con lo que había soñado, tras unos años de trabajo, se dio cuenta de que no era a lo que quería dedicar ocho horas diarias el resto de su vida por lo que se formó en diseño de interiores. También descubrió que las grandes urbes no era el medio en el que su carácter tranquilo y solitario encajaba, por lo que empezó a preparar su vuelta a Gijón, donde había nacido. Allí comenzó a trabajar en la empresa de interiorismo Rondera, donde fue grabada parte de esta entrevista. Sin embargo, su ‘expedición’ personal y laboral no encontraría aún su última parada hasta el momento.

Llanes, el destino turístico asturiano por excelencia, reconocido por sus hermosas playas y montañas, sería el emplazamiento elegido para “ponerse por su cuenta”. Criada en una familia sin experiencia en el mundo empresarial, la primera reacción de sus padres fue disuadirla de su plan e instarle a seguir trabajando como asalariada. En este sentido, Laura sigue echando en falta en España mayor cultura del emprendimiento así como espacios para la formación en las destrezas necesarias. En la actualidad, las personas menores de 35 años cuentan con ayudas para darse de alta como autónomas que, además, son mayores en el caso de ser mujeres. Cuotas rebajadas hasta los primeros 30 meses. 

Aún así, Laura ha encontrado un espacio asequible donde establecer su oficina en el Centro de Empresas de Llanes, un espacio dedicado a la promoción empresarial de PYMES y autónomos. “Un local en Llanes cuesta lo mismo que uno en el centro de Gijón. Pero el centro de empresas, que está infrautilizado creo que por falta de conocimiento, está genial porque te ofrecen entrar en contacto con otras iniciativas empresariales y tener una oficina que te da imagen de empresa”. A lo largo de los últimos años, varios municipios asturianos han puesto en marcha espacios como éste con el fin de apoyar a las empresas nacientes.

Laura Rubio en Llanes “Lo más difícil es entrar”, nos explica Laura. “En una ciudad tú puedes presentar tus servicios y tienes las mismas posibilidades que cualquier otro interiorista. Sin embargo, en un sitio pequeño lo que tienes que hacer es que te conozca (…) Parece que siempre tengo que emplear como tarjeta de visita estar asociada con alguien que es de aquí porque si no de entrada te rechazan”. Pese a ello, Laura va haciéndose su hueco poco a poco y ha encontrado parte de su clientela entre los mexicanos descendientes de emigrantes asturianos que están construyendo sus casas en la tierra de sus antepasados. Entre sus planes está también abrirse hueco en la renovación de la imagen y los interiores de los hoteles del Oriente asturiano. Iniciativas que encajan en la tendencia de profesionalización y diversificación del turismo en el medio rural como alternativa a las consecuencias de la crisis en las ciudades. Una vía que apenas se empieza a explorar.

Captura de pantalla 2015-08-10 a la(s) 18.21.21España es el tercer mayor país del mundo receptor de turistas, lo que representa un 10% del PIB nacional. En una encuesta publicada por Escapada Rural y realizada en distintos países, el segundo mayor atractivo para los turistas es la naturaleza y España es país europeo y el tercero del mundo en territorio natural protegido, 15 millones de hectáreas, el 30% del territorio. En este sentido, Asturias, con su valor paisajístico incuestionable, sólo recibe el 8,7% de las pernoctaciones anuales. Un potencial que podría ser una de las respuestas a la desindustrialización y consecuente empobrecimiento paulatino de la región.