“No es fácil emigrar ni emprender, pero no es imposible”

Nieves Tamés es hija de emigrantes españoles que se fueron a Venezuela en los años 60. Ahora ha sido ella la que ha migrado a España para abrirse nuevos horizontes. Se encontró con la barrera de la desconfianza por ser extranjera, mujer y joven. Le sorprendió el carácter cerrado y frío, cuando ella, por origen y formación, se sentía más cercana a la cultura española que a la Venezolana. Lo que Benedetti llamó el “desexilio“, el terminar no sintiéndose ni de aquí ni de allá. Pese a todo, se fue haciendo un sitio, en Llanes, de donde cincuenta años atrás habían partido sus padres. “Para la autoestima es muy frustrante haber estudiado mil cosas y que no te reconozcan la titulación, que tu jefe te devuelva los trabajos que has hecho porque diga que no te entiende cuando yo hablo español…” Por eso, Nieves terminó abriendo su propio negocio, la Ludoteca Peketú. Con ella hablamos sobre el proceso migratorio y de adaptación al país de destino, de las diferencias en las relaciones en el ámbito laboral, de su formación en los feminismo, de los impedimentos burocráticos que encontró a la hora de poner en marcha su negocio y de la vida en el medio rural. Audio del reportaje  ...

Ángeles Santos: “Estudié para poder elegir y elegí cuidar ovejas”

Por Patricia Simón (Fariza, Zamora) El descanso para la vista que supone el horizonte infinito de las tierras zamoranas, el embriagador olor de las plantas aromáticas o el pausado pastar de las ovejas no deben llevarnos al engaño. En la granja de la familia Santos Alfonso no hay tiempo para la contemplación. Aquí no descansa ni la abuela, entregada en cuerpo y alma a la labranza de la huerta junto a la madre. El padre y la hija ordeñan las ovejas. El hijo labra las tierras con el tractor. Visitamos la empresa familiar La Faya en plena primavera y la vida bulle: decenas de borreguitos dan sus primeros pasos junto a sus madres, una camada de cachorros de perro se protegen del solano en una sombra, pequeños felinos aprenden de los mayores a esperar pacientemente que alguna gota de leche caiga del depósito de la máquina del ordeño. Un mastín observa desde la prudente distancia propia del guardian la castiza, moderna y ecológica versión del Arca de Noé. Pero para que una explotación de estas dimensiones, 900 ovejas de raza pura Churra, sea rentable hace falta además de dedicación absoluta, talento y vocación, la especialización técnica. Por eso el hijo, Miguel, se formó en agricultura y ganadería de extensión, y la hija, Ángeles Santos, en Gestión y Administración de Empresa. Así han conseguido dar el paso a la producción del queso ecológico Fariza, como se llama el pueblo en el que están enclavados, y que éste sea vendido en locales de gourmet de Estados Unidos o Canadá. O que sus carnes puedan ser comercializadas por fin como ecológicas, después de conseguir que se pusiera...