“Pones la televisión y lo que ves es un mundo que sólo existe en el medio urbano”

Vídeo y texto @patriciasimon (Amayuelas, Palencia) Edición vídeo Manuel G. Postigo Un planeta donde se tiran 1.300 millones de toneladas diarias de comida, en el que se produce para 12.000 millones de personas cuando sólo lo habitan 7.000 y en el que mueren 19.000 niños al día de hambre, según UNICEF. Un mundo en el que la ciudadanía cada vez se siente menos representada por sus políticos, pero donde el cultura del consumismo no sólo crece sino que es defendido incluso por partidos como el PSOE como la vía para salir de la crisis económica. Mientras, el grupo de expertos de las Naciones Unidas para el cambio climático sigue gritando en el desierto las catástroficas consecuencias que el desarrollismo industrial está teniendo para la vida en el planeta. La respuesta a tamaño despropósito ya ha sido diagnosticado por los expertos: decrecimiento, soberanía alimentaria, producción ecológica. La clave: que la ciudadanía que reclama mayor participación política entienda que su poder es inmenso, depende de cómo y cuánto consuma. En grandes superficies, condenando a los campesinos y ganaderos a vender por debajo del coste sus producciones, alimentando a la agroindustria –la principal emisora de gases contaminantes–, o directamente a los productores de su entorno, a través de grupos de consumo o de pequeños comercios locales. María José Garre Aparicio es licenciada en turismo y educación especial. Se dedica a su huerta y panadería ecológicas, a gestionar un albergue  así como a dinamizar la Universidad Rural Paulo Freire de Amayuelas, el municipio ecológico del que ya hablamos en el anterior reportaje. María José es alegre, sociable y vive en un pueblo con una...

“Las políticas agrarias han sido nefastas para el campo y los pueblos”

Patricia Simón (El Maderal, Zamora) La agroindustria es la mayor emisora de gases de invernadero y, por tanto, la principal causante del cambio climático. A la vez la mayoría de los gobiernos de los países ricos crean comisiones para enfrentarse al mayor reto que encara la humanidad, dictan políticas encaminadas a la concentración de la producción de los alimentos. Las mujeres y hombres de la Vía Campesina, el movimiento mundial pequeños agricultores y productores, mujeres rurales, pueblos indígenas y labradores sin tierra, llevan denunciándolo desde 1992. Con una labor de hormiguitas, han conseguido situar la soberanía alimentaria como un derecho básico de los pueblos a producir sus propios alimentos y fue precisamente en un encuentro con mujeres indígenas latinoamericanas de esta alianza con las que Ana María Benito Zúñiga descubrió que su querencia por su tierra zamorana –que era interpretado como un anacronismo por algunas personas de su entorno– enlazaba con una tradición histórica que pone la generosidad de la naturaleza en el centro de la vida, y desde ésta, se construye el resto de las relaciones sociales, políticas y culturales. Los ritos de agradecimiento a la naturaleza que hacían las mujeres de la Asociación de Mujeres del Mundo Rural de Castilla León (CERES) cobraron aún más sentido al comprobar cómo esas mujeres llegadas del otro lado del Atlántico empezaban sus reuniones depositando semillas traídas de su tierra sobre el estrado. Marta Rivera, integrante del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), resume en un artículo publicado en la revista Soberanía Alimentaria las conclusiones de su último informe, publicado en 2014, sobre los impactos del...

“Sin el sector primario, el mundo no vive”

Vídeo, texto y fotografías: Patricia Simón (@patriciasimon) Edición vídeo: Manuel García Postigo El exministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete, el exbanquero Mario Conde –condenado por estafa y apropiación indebida de más de 43 millones de euros–, el Duquesado de Alba con más de 34.000 hectáreas de tierras, empresarios taurinos, dueños de cotos de caza y balnearios… Éstos son los cazadores de primas, los receptores del 80% de las ayudas a la agricultura y la ganadería (PAC) de la Unión Europea al campo español,  frente a un 20% de agricultores y ganaderos “activos”, es decir, que se ganan la vida vendiendo sus productos. Terratenientes, absentistas, especuladores… dueños de grandes fortunas que siguen lucrándose de unas  ayudas que se han reducido en un 18% con respecto a las de 2014, mientras se desploman los precios de los productos agrícolas y ganaderos y se encarecen los de la energía, los piensos, y el coste de la vida, en definitiva. Como en casi todas las explotaciones ganaderas, son los perros los encargados de darme la bienvenida. Custodian el hogar con celo hasta que “los humanos” identifican como bienvenida a la visita. Entonces, se tornan cariñosos y juguetones. Dos gatitos vigilan el depósito de la leche recién ordeñada por si cayera algo para ellos. En los prados colindantes, las vacas pastan junto a sus terneros. Un paisaje idílico que no muestra el esfuerzo y los apuros económicos que requiere mantener esta granja en pie. Su dueña, Milagros Roiz, es otra de las ganaderas asediadas por el desplome del precio de la leche.  “Hace 25 años hicimos una huelga, tuvimos un muerto, y nos...